Con la tecnología WiFi extendiéndose como la espuma, el ADSL más o menos consolidado, los móviles GPRS operativos, los UMTS en proyecto y las redes de cable coaxial creciendo ahora las eléctricas lanzan su nuevo sistema de acceso a la Red vía enchufe de la electricidad. Con ello se están dando los primeros pasos para llegar a la Red invisible, impalpable y omnipresente; la red del futuro. En la que no importa por qué tipo de cable u onda llega la información; lo único que importa es que ésta irá con nosotros a todas partes.
Cuando usted abre un grifo de agua, nada le importa menos que el material del que están hechas las tuberías por donde el líquido llega. Pues así será la información en la Red invisible: un fluido capaz de alcanzarnos independientemente de dónde estemos o con qué tipo de artefacto queramos acceder a ella. Nada tendrán que preocuparnos las Sopas de Letras: ADSL, GPRS, WiFi, Bluetooth, UMTS o PLC serán cosas del pasado, residuos de una era anterior. Porque, cuando usted desea conocer el resultado del partido o la cotización del dólar, ¿le importa por qué camino llega a su mente?
Hoy sí que le importa, porque cada una de esas Letras en la Sopa significa un aparato diferente, un cable distinto, una manera de funcionar propia e intransferible y, lo que es peor, el acceso a un tipo de información (y no a otros). En unos años la Red y la Sopa de Letras desaparecerán de su vida, y sólo quedarán dos cosas: artefactos, e información.
Artefactos habrá de distintos tipos y características; desde una especie de cartera electrónica (que le permitirá hablar, recibir limitadas cantidades de información gráfica, pagar cuentas) hasta una estación de trabajo con pantalla y teclado (escribir, manejar números y gráficos grandes) o un televisor (escuchar música, ver películas). Pero la información a la que accedan será la misma y estará en la Red. Sus diversos artefactos hablarán entre sí (/y en distintos idiomas), pero usted no tendrá que decirles cómo. Todo lo que deberá decirles es qué información desea, y en qué aparato; de lo demás se encargarán ellos.
Cuando esto llegue las telefónicas, telefónicas móviles, televisiones por cable y empresas eléctricas competirán entre sí por ofrecerle la mayor capacidad de transmisión de datos al menor precio. Las conexiones serán 'transparentes' para el usuario, lo que transformará a estas empresas en algo similar a las compañías de agua: alguien en quien sólo se piensa (en rudos términos) cuando algo falla. Y si parece lejano, recuerde que las televisiones por cable ya ofrecen acceso a Internet y teléfono; las eléctricas, acceso a Internet; y en Internet hay sistemas de teléfono gratis...
Internet eléctrica
Hablar por la cara |
Se lleva hablando años del acceso a Internet por red eléctrica, pero sólo ahora una empresa española (Endesa) se ha lanzado a ofrecerlo comercialmente tras probarlo en Hispanoamérica. El sistema transforma cualquier enchufe en una toma de Internet a velocidades bastante respetables y con precios razonables, aunque habrá que ver cómo funciona el despliegue: el ADSL tuvo muchos problemas en su momento a pesar de ser una tecnología madura. Como ejemplo de las posibilidades está Skype, un sistema que permite hablar por teléfono a dos usuarios conectados gratis y con gran calidad: un matatelefónicas que estará disponible para usarlo en la Red invisible.
PLC Endesa
Skype
En un interesante reportaje de hoy [contraseña gratuita] The New York Times pregunta a varias figuras prominentes de distintos campos qué tecnologías les gustaría ver desarrolladas en los próximos años. Las respuestas son fascinantes, aunque carecen quizá de ambición y visión. Todas excepto dos... que nos muestran un interesante y clásico problema: las múltiples caras de la tecnología. O cómo un mismo invento puede ser utilizado para liberar o para esclavizar... dependiendo de quien lo use.
Por un lado John Perry Barlow, activista libertario en Internet, cofundador de la Electronic Frontiers Foundation, ex ranchero y ex letrista de los Grateful Dead pide una conexión directa entre el cerebro y la Red. Su idea es que algún tipo de chip implantado le permita interactuar con la información directamente, sin depender de cacharro alguno, libre de interferencias con artefactos. Es decir, quiere liberar a la humanidad de intermediarios, proporcionando a cada persona acceso instantáneo y sencillo a un ingente caudal de información y comunicación.
Por otro está el famoso (e infame) desarrollador inmobiliario Donald Trump, que desea un chip implantado en el cerebro de sus contratistas de manera que cada uno de ellos sepa lo que él, Donald Trump, quiere que hagan en cada momento sin tener que chillarles. Tal cual, lo dice, el tío. En otras palabras: quiere un chip que le permita teledirigir a un grupo de seres humanos.
Ésto sí que es una tecnología de Doble Uso. Y una ilustración de un principio genérico: lo malo no está en la tecnología, sino en el uso que se hace de ella. El problema no es el chip; el problema puede ser el uso que la sociedad decida hacer del chip. Política; no tecnología. La cuestión es: ¿decide Barlow o decide Trump?
Winston Smith trabajaba, en el orwelliano 1984, en el Ministerio de la Verdad. Su trabajo era adaptar el pasado a las necesidades del presente alterando a conveniencia la historia, de modo que toda Verdad fuese coherente desde el principio de los tiempos. Por movediza que resultase ser la Verdad.
No se me ocurre cosa más inconveniente para el Ministerio de la Verdad que la caché de Google: un depósito ajeno donde queda archivado todo lo que uno publica sin que pueda volver a cambiarlo en el futuro, de ser necesario... como es frecuente en política.
Pero tranquilo, George W.; para eso están los archivos Robots.txt
Un archivo Robots.txt le indica que eviten ciertos sectores de una página web a los programas de búsqueda automática que patrullan la Red al objeto de llenar los buscadores. Esto se hace bien para proteger determinadas informaciones, bien para evitar que el robot trabaje en balde (cargando imágenes o programas, por ejemplo) y para ahorrar ancho de banda, que no es barato.
Ahora la Casa Blanca lo hace para evitar (futuras) vergüenzas políticas. El nuevo Robots.txt de Whitehouse.gov prohíbe a cualquier 'araña' que archive nada que tenga que ver con Irak. No vaya a ser que en el futuro haya que decir 'Diego' donde dije 'Digo', y alguien salga con el cuento enarbolando una página capturada en la caché de Google.
Como ya ha ocurrido.
Así que ya saben: a la Revolución, por la memoria. Bien mirado, es sorprendente la previsión de los políticos estadounidenses... ¿para cuándo estará previsto el cambio de opinión?
Y si algo le ocurriera al archivo... tengo copia. Já.
Los terroristas iraquíes están atacando a instituciones como la ONU y la Cruz Roja como antaño los Boxers en China atacaban a los misioneros y los rebeldes de Katanga a cualquier blanco al que echaban mano. Su objetivo es impedir la reinserción de Irak en el Mundo Globalizado, que provocó el prolongado aislamiento del régimen de Sadam tras la primera Guerra del Golfo. Su táctica es separar a los occidentales del resto del planeta; transformarnos (sí, soy uno) en Enemigos declarados y convertir a cualquier rostro pálido en blanco potencial. El resultado final de todo ello será, si no lo remediamos, el Mundo-Gaza.
El Mundo-Gaza es un planeta dividido en Primer y Tercer mundo por una valla casi impermeable defendida por un poderoso y eficaz ejército.
A un lado hay miles de millones viviendo poco menos que en el caos; sin gobierno, sin economía digna de tal nombre, subsistiendo de la ayuda (¿caridad?) que llega del otro lado de la valla, sus habitantes carecen de cualquier posibilidad de futuro y son presa fácil de organizaciones mafiosas, revolucionarias y religiosas (a veces, las tres cosas). Su número crece desmesuradamente, como su diferencial de educación y su pobreza relativa.
Al otro lado hay una población relativamente pequeña y que no crece (o hasta decrece), defendida por un ejército de alta tecnología pero sin suficientes soldados, rica y mimada. Desacostumbrada a los sacrificios, sofisticada y cosmopolita (de forma limitada; sólo resorts protegidos), preocupada por problemas y enfermedades producidas por la abundancia. Su objetivo es mantener o hasta incrementar su riqueza por cualquier medio; a ser posible que no implique excesivos sacrificios personales.
En ambos lados de la valla hay ocasionales explosiones.
A un lado son misiles de alta tecnología y bombas inteligentes lanzadas desde máquinas de guerra de precisión, carísimas y supuestamente muy efectivas. Matan a quienes están apuntadas, y a algunos daños colaterales que tenían la desgracia de pasar por allí.
En el otro las explosiones son bombas caseras cargadas de clavos y tuercas que a veces añaden a la metralla las vísceras de quienes las detonan. Otras veces llegan a sus blancos en maletas, automóviles, burros o lanchas motoras. Explotan frente (o en el interior) de edificios oficiales, y si éstos están demasiado protegidos frente (o en el interior) de cafés, discotecas, recintos comerciales... Matan a todo el que pasa por allí.
El objetivo de las bombas inteligentes son quienes crean las bombas caseras. El objetivo de las bombas caseras es causar el máximo daño posible a quienes fabrican y utilizan las bombas inteligentes.
Como en el chiste del dentista, ambos lados tiene mucho que perder. Pero a diferencia del chiste, ambos lados se hacen daño. Mucho daño.
Hablamos de un mundo en el que vivas donde vivas nunca estás seguro de volver a casa por la noche; donde una persona con talento nacida en el lado equivocado sólo tiene la oportunidad de desarrollarlo en el limitado campo de la química explosiva; donde visitar los lugares que están del Otro Lado te convierte, automáticamente, en una diana ambulante.
Estamos hablando de una mierda de mundo en el que los unos y los otros tienen justificaciones racionales para lo que hacen. Y en el que vivir es un asco. Un Mundo-Gaza.
Y de seguir así (y así), vamos de cabeza a ello.
Socorro.
Lo peor de las patentes de software no es que existan, sino lo mal que se conceden... y que las consecuencias caen sobre nosotros
Por si alguien duda del absurdo de las patentes de software, Microsoft ha perdido un juicio que va a aclarar las cosas. En lugar de regocijo habrá llanto y crujir de dientes ante la derrota judicial del gigante de Redmond, porque esta vez son víctimas de un chantaje con todas las de la ley. Los perjudicados, nosotros.
A Microsoft la ha vencido Eolas, una empresa de 'propiedad intelectual', lo que significa que posee una patente e invirtió una fortuna en abogados para obligar a Microsoft a pagarles un pastón. La patente, según la interpretación del tribunal, cubre el concepto del 'plug-in', es decir el que en determinados enlaces se dispare automáticamente una aplicación externa. Esto se usa en todo tipo de ficheros como música, vídeo o texto formateado... Y la palabra clave es 'automáticamente'.
Eolas quiere que Microsoft pague; o si no que elimine de Explorer (más del 90% del mercado) el automatismo. Microsoft no cede al chantaje, y así nosotros tendremos que 'clicar' "Sí" en el cuadro de diálogo que aparecerá cada vez que encontremos uno de esos enlaces. Navegar en la Red será un poco más difícil porque unos señores tienen derecho legal a exigir un pago. Absurdo... pero es lo que hay.
Esta vez Microsoft, defensor de la Propiedad Industrial e Intelectual, ha caído en su propia trampa. La idea de patentar software ya es mala, pero las pésimas patentes (como ésta, que jamás debió existir) pueden hacernos mucho daño a nosotros, los consumidores. Mejor evitar las patentes, sobre todo las patentemente absurdas.
El software y la ley; Patentes no
El fundador y único empleado de Eolas tuvo que insistir hasta tres veces para que le garantizasen la patente por la que según un jurado Microsoft debe pagarle 512 millones de dólares. Ciertamente una patente bien puesta puede obstaculizar mucho, y por tanto valer mucho dinero. Hay quien dice que el mismo concepto de patente de software es absurdo, pues bloquea en la práctica el avance en este campo. Y por ello lucha contra su extensión, como Proinnova en Europa. Otros afirman que tan sólo es un problema de mala calidad; lo malo no es tanto que existan las patentes como la ignorancia de quienes las conceden, que otorgan a listillos un monopolio temporal sobre conceptos obvios.
Eolas
Proinnova
Las vísperas de Ramadán están siendo sangrientas en Irak. Muy sangrientas... Primero intentan cargarse a Wolfowitz dos veces, una en Tikrit y otra en Bagdad. Y hoy lunes, esto... A ver si lo de la Resistencia va a ser verdad.
Por cierto que el Blackhawk de Tikrit sugiere la presencia de yihadíes formados en Afganistán, donde los Muhaidines hicieron del derribo de helicópteros con RPG-7 una especialidad local.
Esto empieza a sonar a conocido. Y antes de que nadie diga que es una comparación forzada... otros lo pensaron antes. Fú.
Recibir, y hasta responder correo no basta para hacer interactiva a una página web. La verdadera interactividad está en la cabeza.
La verdadera interactividad es un ejercicio muy difícil para los medios tradicionales. Los diarios, las revistas, las televisiones y las radios están acostumbrados a un modelo en el que ellos hablan y nosotros escuchamos; un tipo de comunicación unidireccional que concede un enorme poder a los medios de comunicación. Y que durante tanto tiempo ha sido el estándar, fijado por la tecnología, que para muchos profesionales es la única manera de transmitir información; él Pensamiento Único.
Por eso casi todos los websites profesionales son tan malos.
Siguiendo el modelo de los diarios el nivel de interactividad más extendido son las Cartas al Director, modelo Internet; una simple dirección de correo a la que enviar notas que el director (o el redactor jefe, o nadie) leerán y tal vez hasta se dignen contestar. Pero que no tiene por qué aparecer siquiera en las páginas, a no ser en la sección específica (Cartas al Director) que nadie lee.
La interactividad es mucho más.
No se trata sólo de proporcionar un sistema de Comentarios que permita opinar en cada noticia a los lectores. No se trata sólo de dar un espacio a los Foros donde discutir temas candentes. No se trata sólo de diseñar las páginas de modo que sea el lector el que tenga el control de la información, y no el medio. Es un problema de actitud.
Se trata de ser tolerante y encajar los golpes. Se trata de humildad.
Los medios estamos demasiado convencidos de tener la razón. Tradicionalmente muchos medios se ven a sí mismos como guardianes de la Libertad de Expresión, y por tanto consideran cualquier crítica o percibido desaire como una afrenta o un ataque. Cuando uno está acostumbrado a dictar qué es y qué no es noticia, y de qué manera se cuenta, cualquier visión alternativa, cualquier crítica (por fundada que pueda estar) puede llegar a considerarse como si le mentasen a uno a la madre. La susceptibilidad extrema, complicada a veces con un importante complejo mesiánico, puede convertirse en enfermedad profesional del periodista.
Cuando esto sucede cualquier crítica es un ataque a los más elevados principios, cualquier discrepancia de opinión un insulto, el más mínimo desdén una afrenta y el modo de pensar del medio está siempre justificado. Cuando la esencia de la Red es el libre y vigoroso intercambio de ideas, y la consiguiente presuposición de que todos tenemos algo que aportar, la susceptibilidad exacerbada sólo provoca ridículo. La esencia de la interactividad es la humildad.
Sólo con humildad se escucha, se valoran las opiniones ajenas, se aprende. Sólo la humildad permite retroceder cuando uno yerra, pedir perdón cuando se equivoca, dar voz a quien opina lo contrario que tú. Sólo la humildad produce buen diseño, proporcionando las herramientas al lector para que tome sus propias decisiones en lugar de imponer las del medio. Un poco más, pues, de humildad es necesaria en la Red, para mejorar la calidad del discurso, dar pie a un verdadero diálogo con los lectores y facilitar el uso de la información.
¿Quién controla? La pelea de Flash |
Como casi todas las tecnologías que pueden usarse para el bien o para el mal, el programa de animaciones en Internet Flash de Macromedia es muy polémico. Para algunos es la forma ideal de mostrar pequeñas películas, con un limitado grado de interactividad (pincha aquí para seguir) o anuncios animados. Para otros es una abominación que depriva al usuario de control sobre su navegación al forzar los elementos de diseño del creador. En esta polémica se resume buena parte del problema de la verdadera interactividad en la Red, que se resume así: ¿quién controla?
- Estudio teórico de interactividad
- Un estudio técnico de interactividad
- Razones contra Flash
- Razones a favor de Flash
El Gobierno anuncia, por enésima vez, sus planes de gastar 350 millones de euros para promocionar el uso de la Red en 2004. No va a funcionar.
Para cerrar websites que estorban, nada como declararles 'organizaciones terroristas extranjeras'. Lejos de mí tener simpatías por estos señores, pero el tema es fuerte. Dada la facilidad con que el actual gobierno EEUU declara reo de terrorismo a quien no le gusta... el siguiente puede ser cualquiera.
El enlace, e incluso la cita directa, son fundamentales para la sagrada Libertad de Expresión del Ciudadano, dicen unos. Hasta tal punto que, para garantizar que el Ciudadano esté bien informado/a, si hay que saltarse los peajes y hasta las leyes se saltan, y que el cielo me juzgue.
El enlace es una intolerable intrusión en la integridad de mi sagrado producto, dicen otros, que además me quita dinero del bolsillo. Mi propiedad intelectual me pertenece a mí y sólo a mí, y sólo yo, su propietario (que no autor) tengo derecho a usarla como se me antoje. Cobrando en cada paso, sea acceso o enlace, y así sea por los siglos de los siglos.
Pero yo niego la mayor. Ambas, y ocultas, mayores; las tesis secretas en las que coinciden ambos bandos.
No a la primera: hay otros mundos
No es imprescindible tener acceso a los medios cerrados vía pago para estar bien informado como ciudadano. Al reivindicar un derecho fundamental a la información por encima del derecho comercial al lucro se está afirmando que un propio jamás puede estar informado sin leer los artículos y editoriales de un diario de pago.
Tal vez eso fuese cierto en el pasado, pero ya no lo es. Hoy en día es perfectamente posible informarse de todo lo relevante para cualquier ciudadano sin el concurso de los medios de pago. Hay miles de posibilidades; desde las radios a las televisiones en abierto, pasando por los diarios gratuitos y, por supuesto, Internet y su plétora de fuentes de información. Si un períodico cierra sus puertas 100 más las abren; si una agencia de prensa corre la cortina tres diarios ofrecen su feed de noticias en sus páginas. Y si los columnistas habituales no están disponibles 3000 blogs ofrecen opiniones y análisis tan buenos como los suyos, si no mejores.
Sólo necesitamos a los medios porque pensamos que los necesitamos. Pero ya no es verdad.
No a la segunda: ellos me necesitan a mí
Si no pagas no lees, dice la segunda mayor. El propietario de esta información no te permite su lectura a no ser que cotices previamente. Si no pagas no lees, y por tanto sales perjudicado, puesto que ignoras lo que pasa.
Pero ya hemos visto arriba que ese perjuicio (la falta de información) es hoy muy relativo. De hecho vivimos en los inicios de una Economía de la Atención, en la que sobra información. Lo que falta es quién la mire. Así que, ¿quién sale perjudicado si los lectores que no pagan no leen? ¿Quién pierde si los enlaces, profundos o superficiales, no están permitidos? ¿Quién se queda sin lectores al ointentar cobrarles una y otra vez por la misma información en distintos formatos?
Una pista: no es el ciudadano lector.
Son los medios los que nos necesitan a nosotros, lectores. Sin nosotros un medio no es nada por muchos millones que haya invertido y mucho respaldo político que tenga. Sin lectores, oyentes, televidentes o derechohabientes el peso de un medio es nulo; y ya se sabe lo que les pasa a los medios cuyo peso es nulo. Si las grandes corporaciones mediáticas que están naciendo no quieren a los internautas... ellos se lo pierden.
Acabemos con el problema para siempre. No enlacemos jamás a quien no desea ser enlazado. ¿Que no quieren lectores? Pues no les leamos. Informémonos, con una variedad y riqueza de opiniones y discusiones como jamás se ha visto; pero hagámoslo en los sitios en abierto y a ser posible con licencias abiertas.
Acabemos con la demagogia y con el miedo. Ahora podemos.
Una de las más extendidas metáforas de los neoconservadores que están tras la decisión de invadir Irak es la de la postguerra de la Segunda Guerra Mundial. Tanto para lo bueno (si reconstruimos Japón y Alemania como países pacíficos podremos hacer lo mismo con Irak) como para lo malo (apestosos y desagradecidos franceses comedores de ranas).
Pero están equivocados; la situación en Irak no se asemeja a Alemania y Japón al final de la Segunda Guerra Mundial. Se parece a la de Francia al principio. Bajo la invasión nazi.
Irak hoy, como Francia, Bélgica u Holanda en 1941, son estados derrotados cuyos pueblos no han sido vencidos. En Alemania y Japón la población había respaldado a sus estados durante años en sus aventuras expansivas, y gozado de las mieles de su éxito hasta identificarse con el estado, al menos en su política. El estado nazi alemán, o el ultranacionalista y militarista japonés no fueron derrotados hasta que sus pueblos respectivos no perdieron la voluntad de luchar; en el caso alemán al ser aniquilados, en el japonés cuando se enfrentaron a una probable y espectacular aniquilación. Su derrota fue una derrota nacional; y como tal se interiorizó, cambiando la forma de ver el mundo de esas sociedades.
El caso francés es diferente. En Francia el ejército colapsó, como lo hizo el Estado francés, pero el pueblo no se vino abajo del todo; de ahí la Resistencia y los Franceses Libres de De Gaulle. Por eso Francia no se reformó al estilo nazi, ni abandonó la lucha contra el dominio de su invasor.
Eso pasa hoy en Irak. El ejército iraquí (y con él su totalitario estado) se desintegró desde arriba y desde abajo; por arriba con la ayuda de maletines inteligentes que dispersaron a los generales, por abajo con la inestimable ayuda de la munición inteligente EEUU, que deshizo a los soldados rasos. El pueblo iraquí no se sentía particularmente unido a su estado, que no le ha proporcionado más que guerras perdidas y sufrimientos. Por tanto no ha sido vencido, sino que ha cambiado de amos. Tan sólo siente grilletes extranjeros con los que esta vez puede luchar sin conflictos morales. Como en la España de la invasión napoleónica, o la Francia de 1943, los conflictos internos pueden posponerse mientras nos cargamos hombro con hombro la invasión extranjera. Ditto Afganistán.
Ello sin contar con que para vencer a Alemania y Japón en los años 40 hizo falta exterminar a un significativo porcentaje de su población civil...
Así que el ejemplo de la Segunda Guerra Mundial no se aplica a la Tercera. Tal vez el ejemplo que sea de aplicación sea la experiencia española con la Revolución Francesa: cuando los ideales democráticos e igualitarios te llegan de la mano de un invasor, puede que el resultado sean casi 200 años de absolutismo cerril, pero autóctono.
Podemos discutir hasta la muerte térmica del universo si los blogs son periodismo [pdf, en la segunda mitad] o si Internet afecta a los periódicos. Pero lo que mata a los medios de comunicación no es sólo la competencia. Son los datos. Datos como éstos:
Cuanto más consumidor de medios eres, más desinformado estás.
No es una broma. No es un malentendido. No es una exageración.
Es un dato. Es un suicidio.
Un estudio del Programa sobre Actitudes en Política Internacional de la Universidad de Maryland [pdf] ha llegado a la conclusión de que en los EEUU cuantos más medios de comunicación consumes, más alejadas de la realidad están tus percepciones sobre la guerra de Irak. La mitad de los estadounidenses creen que existía una clara relación entre el gobierno de Sadam Hussein y Al Qaeda, y un 22% piensan que Irak ayudó directamente en la comisión de los atentados del 11 de Septiembre. Lo malo es que el porcentaje está relacionado directamente con el consumo de televisión y la orientación ideológica.
Entre los consumidores de Fox News ('Fair and Balanced reporting', dicen) el porcentaje crece hasta casi 2 de cada 3. Entre los seguidores de Bush cuanto mayor el consumo de medios, mayor la desinformación. Entre los demócratas funciona al revés. En general los mejor informados están más des-informados. Los grandes grupos de comunicación, incluyendo la CNN, la NBC o la ABC, han proporcionado la impresión a sus clientes de que Irak es responsable del 11-S. Y casi un tercio de televidentes de la Fox están convencidos de que Sadam tenía armas de destrucción masiva... y se han descubierto.
O sea, que los medios desinforman. O sea que los profesionales venden mercancía podrida. O sea que los grandes y gloriosos grupos mediáticos hacen pésimamente su trabajo.
Y luego la gente se va a Internet y nos extraña. Já.
Un informe sobre el impacto de las demandas de la RIAA sobre el tráfico en las redes P2P más conocidas parece indicar que la industria fonográfica está consiguiendo resultados por medio de su campaña de Ley y Orden. Al parecer el descenso de usuarios de KaZaA ha llegado a ser del 41%. Suponiendo que sea cierto, que ya es mucho suponer (gracias, Nacho), van de victoria en victoria hacia la derrota final.
En efecto, no es la primera vez que la RIAA vence una batalla. Cuando Napster estaba muriendo parecía que el enfoque judicial estaba funcionando y las redes de intercambio iban a desaparecer. Según se reducía la cantidad de gente en Napster la RIAA se frotaba las manos. Se predijo que surgirían nuevos sistemas, esta vez descentralizados para hacerlos inmunes al ataque legal que había acabado con Napster. Pero lo cierto es que Gnutella, KaZaA y todos sus derivados tardaron años en superar el número de usuarios que llegó a tener Napster en su gloria máxima.
Dentro de escasos meses habrá híbridos de Gnutella y eMule con Freenet en los que será imposible determinar la dirección IP de quien ofrece o descarga un archivo, e incluso dónde está el susodicho. Échale un juez a eso.
Y no, no creo que ningún sistema de DRM pueda pararlo. Recuerden: éste es el informático que trabaja para la RIAA; y éstos son los 25.848 hackers que están esperando para destripar su algoritmo. ¿Ustedes, por quién apuestan?
No creo que sea casualidad que su gente más espabilada esté abandonando el barco...
"Otra victoria así y acabarán conmigo".
Pirro III de Épiro, tras la batalla de Ausculum (279 dC)
A rebufo del creciente escándalo sobre la publicación del nombre de una agente de la CIA, aparentemente para castigar a su marido (demasiado crítico con el asunto del uranio en Níger) y disuadir a otros posibles incordios para la administración Bush, se está empezando a discutir un tema profesionalmente tabú en periodismo. A saber, la ligazón entre fuentes y periodistas, o la corrupción de profesionales por el viejo método de proporcionarles información.
Porque los mejores periodistas se venden, pero no por dinero. Por información.
La relación de un periodista con sus fuentes es su activo más valioso. Poder llamar a determinado ministro, subsecretario general o (muchas veces) comisario de policía y que se te pongan y te expliquen lo que está pasando, o te proporcionen una jugosa carpeta con el proyecto de ley/multa de tráfico/atestado en el momento oportuno es lo que construye carreras. ¿Y por qué? Porque la piedra filosofal del periodismo contemporáneo es la exclusiva, el famoso 'scoop'. Proporciona exclusivas, es decir historias que nadie más tiene, y serás importante en esta profesión. Para ello mima a tus fuentes, protégelas, dales sus caprichitos (publícame esto, no me publiques esto otro). En otras palabras: véndete a tus fuentes. Y serás grande. Tendrás compromisos, ataduras y temas tabú; deberás favores que tendrás que pagar con interés compuesto. Pero ascenderás.
Qué vigesimónico.
Mientras la energía de los periodistas se centra en conseguir que sus fuentes manen, nadie se pregunta por sus razones para manar. ¿No será esta jugosa pista una venganza personal? ¿Pretenderá este dossier apuntillar a un director general 'tocado'? ¿Será este proyecto de ley un globo sonda? De esta manera al igual que el periodista utiliza a las fuentes en su provecho éstas lo utilizan a él en el suyo. A veces las fuentes son charcos. Y como decía un director que tuve, en los dos hay agua, pero no se bebe de los charcos. Pero sí se bebe.
Todo por la exclusiva.
Mientras, miles de sucedidos jamás se transforman en noticias porque no son exclusivas; porque las tiene todo el mundo. Nadie les dedica una segunda mirada, aunque tengan mucha más fuerza e interés. Tal vez porque tienen mucha más fuerza e interés, y hay a quien le interesa inundar la actualidad de exclusivas de saldo, famosos de pega y 'scoops' de cuarto-de-hora-antes-de-la-rueda-de-prensa. Los grandes temas pasan incólumes porque explicarlos exige estudio, aplicación, constancia y paciencia, y no te proporciona estátus. Mejor una exclusiva, aunque huela un poco, que 100 análisis sensatos e informados sobre Oriente Medio a base de información pública, por muy iluminadores que resulten.
Multiplíquese el fenómeno por 25 años de alegre confraternización entre políticos, periodistas y empresarios; lo cual supone generaciones enteras de jóvenes profesionales adecuadamente adoctrinados en estas técnicas. Y, lo que es peor, educados en la idea de que éso es Lo Correcto en periodismo; que la Ética se da en la carrera y luego se usa como garrote, pero no se ejerce.
Y así estamos.