El próximo 1 de octubre entra en vigor la ley orgánica 15/2003 que reforma extensamente el vigente Código Penal. Y lo hace mal. Rematadamente mal... Tan mal que a partir de otoño vamos a necesitar utilizar licencias 'copyleft' como el comer. Sopena de criminalizar masivamente a los usuarios de Internet... ¿o es esto lo que pretende el legislador? Y luego se extrañan de que el país esté tan atrasado en el ámbito digital...
Desde el 1 de octubre de 2004 en España será delito (penado con seis meses a dos años y multa de 12 a 24 meses) bajarse una canción de un programa P2P sin permiso (já) del propietario de los derechos (Artículo 270, apartado 2). También será ilegal (y penado con igual castigo) disponer en el ordenador de un programa capaz de saltarse los cerrojos tecnológicos para hacer una copia privada o de seguridad de nuestros propios programas o de un DVD de nuestra propiedad (Artículo 270, apartado 3). Los delitos contra la propiedad intelectual pasarán a ser perseguibles de oficio por jueces y fiscales (no como hasta ahora, que necesitaban la denuncia del damnificado). Por otra parte cualquier actividad (como informar, vender equipos o proporcionar el servicio) relacionada con desbloquear un móvil, proporcionar una contraseña de acceso a un servicio de pago o compartir el propio acceso a Internet vía WiFi, que estarán penadas con seis meses a dos años y multa de seis a 24 meses (Artículo 286).
O así se pueden interpretar los nuevos textos.
¿Es a ésto a lo que queremos dedicar a nuestros policías, jueces y fiscales, en lugar de a perseguir delitos con víctimas? ¿Es así como queremos fomentar el uso de las redes, transformando en sospechoso a cualquier usuario de ordenador? ¿Es misión del estado apuntalar con durísimas legislaciones el tambaleante modelo de negocio de grandes empresas conocidas por su escasa conciencia social, como las telefónicas o la industria fonográfica? ¿No estaremos con nuestras leyes perjudicando a los muchos, la sociedad española, en beneficio de unos pocos?
¿Se puede ser más ingenuo?
Sí: se puede luchar. Ya poco podemos hacer en el frente legislativo: los lobbies industriales ha realizado su labor y la voz de los damnificados no será escuchada. No al menos hasta que haya miles de acusados, que será el momento de organizar campañas de protesta civil, por ejemplo de autoinculpación masiva (señor juez, soy un ciberchorizo y vengo a entregarme: entrúlleme, a mí y a éste millón de amigos que vienen conmigo). Pero además de la guerrilla jurídica hay algo que podemos hacer. De este embrollo legal puede acabar naciendo algo bueno.
Por nuestra propia protección, es el momento del 'copyleft'. Cualquier documento de cualquier tipo que vaya por Internet sin una licencia de uso es potencialmente peligroso a partir de octubre. Asegurémonos de que cuantos más mejor de los que circulan en castellano llevan pegada su etiqueta de seguridad: una licencia que haga explícito el permiso del autor para hacer copias. Con o sin condiciones; con o sin cortapisas, da igual: las licencias Creative Commons (actualmente en adaptación a la legislación en España y traducción al castellano y catalán) cubren casi todas las eventualidades. Hasta ahora utilizarlas era un imperativo moral, una toma de postura ante el flujo del conocimiento humano, una forma de ver la sabiduría.
Gracias a esta ley es una necesidad legal. El nuevo Código Penal nos va a forzar a empapelar la Internet en castellano (y català, y galego, y euskera) de licencias 'copyleft', por nuestra propia seguridad.
Publicado en Retiario, El Mundo
Lo que siempre me fijo es que en esta lucha por ver quien puede más , unos usan elementos reales , como son leyes, multas, impuestos etc ... y la otra parte solo hace causa común en el cyber-espacio ( no se si es el término más correcto, pero es el que mejor define lo que quiero decir ).
Si el único movimiento que hacemos es a través de cerrar temporalmente paginas web, llenar de arengas anti-SGAE los blogs, llorar el retraso tecnologico de este pais , la otra parte no tiene NADA que temer , porque ellos se mueven en el mundo tangible.
Creo que tienen que darse cuenta de que las leyes y estrategias comerciales del mundo real NO SIRVEN en nuestro cyberespacio.
Y si nos aprietan mucho las tuercas, quiza haya que dejar de quejarse para pasar a la accion.
ENTREMOS EN SUS ORDENADORES. HAGAMOS CAER GRANDES EMPRESAS E INFECTEMOSLAS.
TENDRAN RESPUESTA...