Pánico a una muerte ridícula: atropellado por un avión

13 Diciembre 2009 - Escrito por Perogrullo

Eres varón, tienes 18 años, vives en un pueblito del centro de Honduras y la vida no te trata mal, porque tienes una moto entre las piernas. Y con 18 años y una moto entre las piernas la vida siempre ofrece posibilidades. Hoy se te ha hecho tarde, pero conducir de noche no debe ser nuevo para ti. Las carreteras de la zona no son buenas, pero diablos; tienes 18 años y eres un macho de la especie Homo sapiens, así que el riesgo no sólo no te disuade, sino que te estimula. La testosterona que inunda tu cerebro te dice que eres inmortal, y tu desbordada autoestima te indica que nada hay en la carretera nocturna que no puedas superar. Y, sin embargo,la carretera esconde riesgos impensables. El motor de tu moto esconde otro rugido que se acerca desde el cielo, negro como el pecado. Sin que tengas forma de saberlo una avioneta bimotor cargada de cocaína ha decidido aterrizar justo en la carretera que transitas; quizá incluso guiándose por tus luces. Cuando percibes su presencia es demasiado tarde, y ya estás muerto. Tu nombre era Israel Martínez Euceda, y vivías no lejos de Punta Ocote, en el centro de Honduras, El avión se estrelló en el aterrizaje, pero para cuando llegaron las fuerzas del orden ya sólo quedaban apenas 25 kilos de cocaína en su interior. Eres una víctima más del tráfico de drogas, pero no una cualquiera: tal vez tu muerte sea una de las más espectaculares y absurdas de la triste historia del contrabando de narcóticos. Y eso sí que es un récord.

Archivado en Abominación, Volare, vidas

2 comentarios

  1. Socretino

    Pobrecillo… vaya faena. Vaya amontonamiento de mala suerte.

  2. Pilar

    Hombre, aquí no veo yo muy claro el papel de la testosterona. El pobre hombre iba por una carretera tan tranquilamente y va le aterriza un avión encima. Eso le puede pasar a cualquiera ;-)

Escribe un comentario