‘Aunque te la tenga que clavar en la pared’
‘¿Porqué? porque lo digo yo, que soy tu madre‘. ‘Cuando seas padre, comerás huevo‘. ‘Con esas pintas no pensarás salir a la calle‘. ‘Porque es mi casa, y mientras vivas en ella harás lo que yo diga‘. Son frases habituales en las relaciones entre padres e hijos adolescentes, esa edad rebelde. La invocación de autoridad desnuda suele llegar cuando los argumentos han fallado, o cuando la capacidad de raciocinio del cachorro sobrepasa a la del progenitor. La exigencia jerárquica puede ser más o menos efectiva, pero desde luego supone un fracaso de la negociación, un colapso del convencimiento. La orden directa, la imposición por narices sólo se usan cuando no se puede ya seducir ni persuadir. De ahí lo significativo de esta pequeña escena doméstica narrada en The New York Times, con una frase de este estilo en su centro. Entorno: la madre, la hija de 19 años que se muda al colegio mayor universitario, la decoración de la primera habitación independiente de la niña como punto de fricción. Y la inversión: en este caso es la madre la que quiere, exige que la hija tenga un televisor en su cuarto, porque ella (la mamá) es la presidenta de Disney-ABC Television Group. Y la hija es la que no siente la necesidad, porque para eso tiene Internet: para ver toda la televisión que quiera, cuando quiera y como quiera. ‘Mamá, no lo entiendes, no la necesito‘. Y la frase final, definitiva de la madre/ejecutiva de televisión: ‘Vas a tener tele aunque te la tenga que clavar en la pared”. Argumento definitivo. Razón de fuerza. Colapso del diálogo. Si los propios ejecutivos de televisión tienen que usar la jerarquía paternofilial para mantener a sus retoños como clientes, es que su negocio está perdido. Fin. Vamos a otra cosa. Divertido, sí. Pero también significativo.
Archivado en Mola, Primera Plana, Red
5 Diciembre 2009 a las 13:23
Tú no tienes hijos adolescentes, ¿no? Porque sería impensable que entonces comenzaras tu artículo así. Las conclusiones finales son de perogrullo, sí.
Un saludo de quien tiene que “luchar” con adolescentes
7 Diciembre 2009 a las 10:02
Estoy con Mario.
El error común en la educación de hoy en día es pensar que el adolescente ya tiene toda la capacidad de raciocinio necesaria para valerse por si mismo en la vida.
Hay que utilizar dosificada y adecuadamente el “porque yo lo digo”, pero no hay que pecar de ingenuo y pensar que se puede razonar todo con una persona que anda todavía desorientado en proncipios y comportamientos.
Las razones del padre (o la madre) pueden no ser aceptadas por el adolescente por “rebeldía” o, simplemente, por puro orgullo, por no dar su brazo a torcer.
En este caso, el mayor antepone su propio beneficio al buen raciocinio del menor.
En este caso (egoísmo) sí estoy de acuerdo con el veredicto negativo. Pero no hay que generalizar.
Saludos
8 Diciembre 2009 a las 6:48
[...] Fuente: NYT | Vía: Perogrullo [...]