Los geoglifos de ninguna parte
No sólo hay geoglifos gigantescos en el desierto de la meseta peruana de Nazca, o en remotas colinas australianas; también floceren extrañas señales en el desierto de California. Pero no son caminos ceremoniales o grandes obras de arte, sino ruinas: los restos de carreteras y caminos de urbanizaciones que jamás llegaron a poblarse, como California City. Monumentos creados para servir de habitación a la gente que nunca quiso acudir. Intentos de ganar civilización al desierto letal. Desde el aire las líneas trazan extraños dibujos y patrones que un extraterreste no dudaría en adscribir a extraños motivos religiosos, la explicación estándar de aquello que somos incapaces de comprender racionalmente. Y sin embargo la única religión aquí es el culto de Mammon, la adoración del dinero, el afán de ganar, la codicia. ¿Cuánto tiempo hasta que ruinas como éstas sean lugar de visita turística? ¿Habrá excursiones desde Madrid a los abandonados edificios del Pocero en Seseña? ¿Cuánto hasta que la costa de Dubai (que está implotando) sea visita turística obligada, como Éfeso? En el caso de Califonia City apenas llegaron a construirse algunas casas, habitadas por obstinados pioneros. En los límites del área, una prisión y un circuito de pruebas de automóviles son los únicos grandes marcadores en el árido paisaje. No hay un ‘aquí’, aquí; sólo líneas de descabellada geometría, sequedad y abandono.
PD: El gran Alpoma se me adelanta en Tecnología Obsoleta, ofreciendo además un paseo virtual por California City en Google Street View; no se lo pierdan.
Archivado en Abominación, La Roca, Metis
27 Noviembre 2009 a las 9:10
[...] Los geoglifos de ninguna parte Qué curioso. [...]