Supervivencia extrema: un enema de fluorhídrico
Charlie Stross tiene razón: las razones por las que el sujeto de este artículo publicado en una revista médica se autoadministró un enema de ácido fluorhídrico pueden ser increíblemente interesantes, o una completa estupidez. Pero el incidente es demasiado extraño para la ficción; ningún novelista podría sobrevivir a inventarse un personaje que deliberadamente se introduce por vía rectal uno de los ácidos más corrosivos conocidos por la Humanidad, que a la vez es uno de los venenos más potentes; una fuente de pesadillas y cuentos susurrados en cualquier laboratorio donde se utilice. La intoxicación por cocaína que llevaba encima la víctima muy probablemente tuviera algo que ver con el incidente. Pero la cadena de razonamiento que puede llevar a alguien (varón, por supuesto, de 33 años de edad) a decidir preparar y consumar algo así tiene que ser tan ilógica e increíble como lo es el hecho de que el tipo sobreviviera. Sí, ha leído usted bien: el tipo sobrevivió a inyectarse en el recto un ácido que se usa para grabar vidrio, porque se come el cristal como si fuese azúcar. Si es que no hay justicia en este mundo, y los médicos de urgencias a veces son demasiado competentes… ¿se habrá quedado, al menos, estéril, para que esos genes desaparezcan de la circulación?
Archivado en Abominación, Sabemos
29 Octubre 2009 a las 0:18
[...] Individuo se autoadministra un enema de ácido fluorhídricowww.perogrullo.com/?p=915 por mataclanes hace pocos segundos [...]
29 Octubre 2009 a las 14:33
El “fluori” también actua a largo plazo deteriorando huesos y provocando cancer. Habrá salido de la quemadura a lo alien pero quizá tenga secuelas gravísimas.El pobre desgraciado ya tiene bastante con lo que se ha hecho a sí mismo. La nominación que recomiendan por ahí a premios crueles (El Darwin -aunque confieso que me he reído con alguno-) creo que sobra.