La pérdida de Soitu
A los vivos les debemos respeto, dejó dicho Voltaire; a los muertos, sólo la verdad. Soitu ha sido un producto demasiado disperso, afectado quizá del síndrome del periódico: pretender contarle el mundo al mundo todos los días. Trataba demasiados temas de un modo no lo bastante imprescindible, dejándose llevar a veces por la pasión del informador de última hora, no sabiendo renunciar a la innecesaria prisa a cambio del necesario análisis y la debida profundidad. Debiendo haber sido un río de un centímetro de ancho y un kilómetro de profundidad se desbordó y abarcó demasiado. No supo alcanzar la sabiduría del silencio, evitando publicar sobre aquello de lo que nada diferente tenía que decir. A veces pecaba de demasiadas ganas de estar de y a la moda. El peso del (excelente, sin duda) departamento técnico resultó excesivo en sus decisiones estratégicas, y se dejó llevar por corrientes (como la de las redes sociales) populares pero no claramente integradas en el producto periodístico. Sufrió desde el principio el defecto y la fortaleza de contar con un único inversor principal, lo que les condenó cuando este inversor (el BBVA) decidió revertir su inicial apoyo. Y tuvieron la desgracia de estar en un país donde la industria de los medios de comunicación se está viniendo abajo, pero nadie tiene la visión de apostar por cubrir la futura demanda vacante que ese desplome va a dejar, donde los empresarios ganan demasiado dinero cerca de la política como para arriesgarse a crear empresas, productos, mercados nuevos. Donde no hay creadores de proyectos con ambición de futuro. No era un proyecto perfecto, y nació y trató de vivir en un país muy alejado de la perfección.
Pero lo intentaron. La gente de Gumersindo Lafuente creó un medio nuevo, diferente, con un planteamiento original y contenidos nunca vistos. Mantuvieron un diálogo permanente con su público. Innovaron, se arriesgaron, jugaron. Vieron reconocido su talento y sus aciertos por su profesión. Llegaron a ser un ejemplo, una esperanza de futuro, un hito. Se jugaron su esfuerzo, su creatividad y su futuro profesional. Y han perdido. Todos perdemos con su pérdida. Los profesionales que llevan Soitu en su currículo no tendrán muchos problemas en encontrar trabajo. Los lectores que tenían Soitu en su rutina diaria encontrarán más difícil reemplazarlo. los inversores que no han querido salvarlo algún día se lamentarán de haber perdido la ocasión. La profesión pierde un ejemplo. La prensa en España pierde una oportunidad. Todos, en suma, perdemos. Sólo cabe desear a sus profesionales buena suerte, y darles las gracias. Por todo.
Archivado en Abominación, Primera Plana, Red
27 Octubre 2009 a las 17:15
Se empieza diciendo lo bueno y se acaba cantando lo malo, no al revés…
De todos modos es una pésima noticia, porque los que sobreviven a soitu.es están aun más muertos que el finado…
27 Octubre 2009 a las 17:43
[...] This post was Twitted by jmnoguera [...]
27 Octubre 2009 a las 18:17
Creo que el debate sobre la gratuidad absoluta (o no) de los medios de comunicación en internet no está resuelto. Parece que regalar nuestro trabajo no está siendo la solución y que no existe un único camino para encontrar rentabilidad
Un saludo
28 Octubre 2009 a las 9:13
[...] Perogrullo » Blog Archive » La pérdida de Soitu http://www.perogrullo.com/?p=911 – view page – cached A los vivos les debemos respeto, dejó dicho Voltaire; a los muertos, sólo la verdad. Soitu ha sido un producto demasiado disperso, afectado quizá del sÃndrome del periódico: pretender… (Read more)A los vivos les debemos respeto, dejó dicho Voltaire; a los muertos, sólo la verdad. Soitu ha sido un producto demasiado disperso, afectado quizá del sÃndrome del periódico: pretender contarle el mundo al mundo todos los dÃ- as. Trataba demasiados temas de un modo no lo bastante imprescindible, dejándose llevar a veces por la pasión del informador de última hora, no sabiendo renunciar a la innecesaria prisa a cambio del necesario análisis y la debida profundidad. Debiendo haber sido un rÃo de un centÃmetro de ancho y un kilómetro de profundidad se desbordó y abarcó demasiado. No supo alcanzar la sabidurÃa del silencio, evitando publicar sobre aquello de lo que nada diferente tenÃa que decir. A veces pecaba de demasiadas ganas de estar de y a la moda. El peso del (excelente, sin duda) departamento técnico resultó excesivo en sus decisiones estratégicas, y se dejó llevar por corrientes (como la de las redes sociales) populares pero no claramente integradas en el producto periodÃstico. Sufrió desde el principio el defecto y la fortaleza de contar con un único inversor principal, lo que les condenó cuando este inversor (el BBVA) decidió revertir su inicial apoyo. Y tuvieron la desgracia de estar en un paÃs donde la industria de los medios de comunicación se está viniendo abajo, pero nadie tiene la visión de apostar por cubrir la futura demanda vacante que ese desplome va a dejar, donde los empresarios ganan demasiado dinero cerca de la polÃtica como para arriesgarse a crear empresas, productos, mercados nuevos. Donde no hay creadores de proyectos con ambición de futuro. No era un proyecto perfecto, y nació y trató de vivir en un paÃs muy alejado de la perfección. (Read less) — From the page [...]
28 Octubre 2009 a las 10:40
[...] Por supuesto que ha habido fallos por parte del equipo de Soitu: Gumersindo Lafuente ha reconocido algunos en la entrevista en directo que mantuvo con sus lectores el mismo día de su defunción, y Pepe Cervera recoge algunos más con acierto en Perogrullo. [...]
28 Octubre 2009 a las 14:58
Coincido con Jordi. Por cierto, te enlazo aquí
http://blogs.rtve.es/vueltayvuelta/2009/10/28/soitu
28 Octubre 2009 a las 18:48
[...] esto a raíz de la despedida de Soitu. Recomendables algunas recopilaciones, posts, reacciones y varias opiniones. ¿Conclusiones? Creo que no las hay, pero ahí van unas breves [...]
29 Octubre 2009 a las 7:58
[...] Apuesta perdida (aunque arriesgar sigue mereciendo la pena). Su creatividad, lo más valorado. [...]
29 Octubre 2009 a las 14:27
Veo que la desesperanza que se siente un poco por Soitu.es es general. Tampoco es el fin del mundo, pero es como recibir una hoja donde te avisan del juicio final, como en esa última película de Nicolas Cage. A seguir equivocándonos, supongo ¿No? Saludos Pepe.
29 Octubre 2009 a las 19:07
[...] una gran techie-girl. De paso me encontré con Enrique Meneses, que aprovechó -ejem, ejem – para regalar palabras de ánimo. Me perdí a Enric González, que también anduvo por allí pero pude hacer risas con [...]
31 Octubre 2009 a las 21:24
[...] Apuesta perdida (aunque arriesgar sigue mereciendo la pena). Su creatividad, lo más valorado. [...]
2 Noviembre 2009 a las 15:21
[...] Cervera, “No era un proyecto perfecto, y nació y trató de vivir en un país muy alejado de la perfección”. [...]
2 Noviembre 2009 a las 16:00
[...] Cervera, “No era un proyecto perfecto, y nació y trató de vivir en un país muy alejado de la perfección”. [...]
4 Noviembre 2009 a las 17:23
Yo llegué a Soitu de la mano de Shora
enlace
y su Med Tempus.
Seguí mirando sus cosas de vez en cuando, y lo demás…pues ya sabeis un exceso de info a veces paraliza.
Ahora solo me pregunto ¿donde esta Shora? ¿Va a reabrir Med Tempus o ya lo hizo y no me enteré?
6 Noviembre 2009 a las 14:56
[...] Cervera, “No era un proyecto perfecto, y nació y trató de vivir en un país muy alejado de la perfección”. [...]