El día que la prensa se suicidó
En un suburbio de Chicago se celebra hoy una reunión de directivos de grandes empresas periodísticas. Como centenares de ellas que se han celebrado anteriormente, se va a discutir cómo hacer negocio fabricando y distribuyendo noticias en un mundo en que la existencia de Internet lo ha hecho francamente difícil. Existe la terrible posibilidad de que esos directivos conciban y pongan en marcha un plan para cerrar sus contenidos en Internet, y cobrar por el acceso. Si lo hacen, estarán dando por supuesto que lo único que ha impedido tradicionalmente el éxito de semejante idea es la competencia; cuando un medio intentaba cobrar lo único que conseguía era expulsar a sus posibles lectores, que se iban a los medios aún gratuitos. Así que sin decirlo, porque eso iría en contra de la legislación estadounidense, es probable que los más importantes grupos de medios de los EE UU en breve cierren todos o parte de sus contenidos, y exijan un pago a quien los quiera leer. De esta manera pretenden aliviar la profunda crisis económica que azota al sector, y reivindicar el valor de sus productos.
Lo malo es que cobrar a los lectores es una idea estúpida, estúpida, estúpida, que demuestra que esos ejecutivos no entienden el negocio en el que están, y que va a acelerar la muerte de sus empresas. Lo cual, a estas alturas, puede ser hasta una buena noticia: cuando los periódicos mueran y desaparezcan de la escena podremos empezar a pensar en cómo salvar al periodismo.
Contemplar a los medios intentando cometer actos contra la libre competencia para salvar productos obsoletos y caducos como son los periódicos evoca esa situación terrible de vivir la agonía de un pariente querido pero mortalmente enfermo. Ver cómo los directivos de la prensa son capaces, con la excusa de salvarla, de violar todos sus principios pidiendo subvenciones, privilegios y otras intervenciones estatales y actuando como la retaguardia de la sociedad da mucha pena. ¿Qué clase de vida pueden tener unos medios salvados así? ¿Cómo puede un negocio basado en la publicación, en hacer pública información, intentar salvarse erigiendo barreras a la información? ¿Es que el sufrimiento de esos gigantes heridos que antaño fueron grandes no tiene final? ¿No sería mejor acabar ya con su dolor?
Es lo único bueno que puede salir de esa reunión: si el sector de la prensa se pone de acuerdo y bloquea simultáneamente el acceso de los lectores de Internet a sus noticias, su agonía se verá sustanciamente recortada: sus empresas morirán en meses, en lugar de en años. Van a amputar el único miembro sano que les queda, el único que todavía crece y tiene vigor, para intentar salvar un cuerpo ya muerto. Lo cierto es que cuanto antes, mejor, porque está claro que el colapso de sus empresas y sus productos es lo único que va a convencer a los medios de que no es eso; de que cobrar la información al lector no es la solución. Que para salvar al periodismo hay que acabar con los periódicos, e incluso con las noticias; que hay que reinventar la oferta a los lectores desde cero, y rediseñar desde las funciones y formación del periodista a la estructura y tamaño de la redacción y la empresa informativa. Que hay que tirar las preconcepciones y empezar a pensar sin tabúes. Que para salvar el concepto de la prensa hay que eliminar su presencia en las cabezas de ejecutivos y periodistas. Sólo el desplome definitivo de la industria va a permitir este replanteamiento radical, así que tal vez la reunión de Chicago sea después de todo una buena cosa. Por tristes y terribles que sus efectos vayan a ser a corto plazo. Una pena.
Archivado en Abominación, Primera Plana, Red
28 Mayo 2009 a las 21:55
Siempre me da risa cuando la vieja escuela no aprovecha los nuevos medios que tiene, e intenta ver alguna forma de prohibir a los usuarios de hacer lo que quieren, en este caso conocer las noticias. Como tu dices, necesitan morir para abrir camino a las mentes emprendedoras, con ideas frescas.
28 Mayo 2009 a las 22:33
Pues por mí que lo hagan…. allá ellos!!
29 Mayo 2009 a las 20:17
Mirar esto:
“Debemos refundar el periodismo”
Presentación de PIRAVÁN, con Javier Bauluz:
by pmasdh.com
No había público ni periodistas en la sala. Solo dos cámaras, un ordenador y conexión a Internet. “Por fin los periodistas somos técnicamente independientes para poder contar las cosas como creemos que deben contarse”.
Para Javier Bauluz, premio Pulitzer de Periodismo, los MCT (medios de comunicación tradicionales) “están en una crisis no solo económica sino de identidad, de calidad y de no-independencia. Los periodistas debemos refundar el periodismo y recuperar el control sobre el oficio con el apoyo de las organizaciones sociales”.
Bauluz presentaba ayer la nueva web de PIRAVÁN en una retransmisión digital que en realidad era una excusa para compartir impresiones sobre el oficio. Al otro lado de la conexión - en el chat, en Twitter o en Facebook - cientos de mensajes cruzados, reflexiones, preguntas y complicidades entre un enorme grupo de personas que desde Washington, Uganda, Tarifa, Madrid, Barcelona, Bogotá, Gijón, Londres, Elche, Bruselas o Tokio mantuvo al sistema de retransmisión al tope de su capacidad durante una hora y media.
Piraván - que significa en bable travieso, pillo, sinvergüenza, granuja - estrena logo, estrena web y estrena lema: “información humana por todos los medios“, que refleja la triple vocación de este grupo de periodistas dirigidos por Bauluz.
más en http://www.pmasdh.com/2009/05/presentacion-de-piravan-con-javier-bauluz-tenemos-que-refundar-el-periodismo/
30 Mayo 2009 a las 6:34
Mientras leía, confundí medios salvados con medios malvados. Tardé en darme cuenta del error.
30 Mayo 2009 a las 9:13
[...] El día que la prensa se suicidówww.perogrullo.com/?p=805 por jemosa hace pocos segundos [...]
1 Junio 2009 a las 17:30
[...] redescubierto blog de Pepe Cervera, que ahora se llama «Perogrullo», una interesante entrada, El día que la prensa se suicidó, en el que narra cómo la más importante patronal de la prensa norteamericana de árboles muertos [...]
3 Junio 2009 a las 0:27
Resulta curioso ver la guerra ficticia que se ha desatado entre aquellos que defienden la “necesidad de la prensa para la democracia”, y aquellos que se excitan proclamando la “revolución absoluta del periodismo”. Seamos un poco más realistas:
-Los blogs y los nuevos medios están muy bien. Ofrecen muchas posibilidades y, en algunos casos, se está realizando muy buen periodismo.
-Los diarios tradicionales están bastante perdidos, publican muchas chorradas y defienden con uñas y dientes un territorio que no les pertenece.
Pero no todo está tan claro:
-Todavía hay personas a las que le interesa leer la prensa y que están dispuestas a pagar.
-Una gran parte de los blogs se alimenta de la información que estos cementerios de papel publican en sus versiones digitales.
-Y, sobre todo, el periodismo, si va a seguir existiendo, por muchas máquinas y herramientas de que disponga, necesita a personas que puedan vivir de él y no meros aficionados.
Por eso, no vendría mal un poco de moderación. Se producirán cambios, pero no tan grandes y profundos. Caerán imperios, pero pieza a pieza.
4 Junio 2009 a las 12:55
[...] Perogrullo, nos llega información sobre una reunión en Chicago entre ejecutivos de las grandes empresas [...]