The Wire, la biblia

23 Abril 2009 - Escrito por Perogrullo

Junto a Los Soprano, The Wire es uno de los ejemplos estelares de un nuevo género artístico que ha nacido sin que apenas nos demos cuenta de entre las ruinas de la televisión y el declive del cine. Se trata de series de televisión multianuales que tienen el tiempo y el espacio para mostrar la compleja evolución de unos personajes creíbles a lo largo del tiempo, al romper las barreras de un par de horas de imagen del cine y aplicar las ideas de la novela y la mejor narrativa visual al seguimiento de situaciones en conjuntos muy largos, de más de 60 horas, que se ven en fragmentos de poco menos de una hora. Esto permite una riqueza de desarrollo de personajes y situaciones imposible en otros formatos, dando lugar a una genuina nueva forma de arte. Los Soprano, y su análisis de una familia estadounidense de principios del siglo XXI, es el equivalente de la novela intimista del siglo XIX; un retrato imprescindible de las actitudes, personalidades y contradicciones de una gente de ese tiempo y lugar. En cambio The Wire es como Los Miserables o la obra de Dickens, ya que ofrece un vistazo completo al paisaje de toda una sociedad, la estadounidense del principio del Tercer Milenio, y su funcionamiento. Sus sucesivas temporadas van diseccionando la ciudad de Baltimore capa por capa, analizando en detalle cómo opera la policía, los tribunales, el mundo criminal al que se enfrentan, el puerto, el negocio inmobiliario, la política y por fin, como coronación y culminación de todo ello, la prensa, en un cierre espectacular y melancólico que explica mucho más que Internet el estado terminal de los medios.

The Wire presenta de un modo inmisericorde una sociedad enferma en la que es imposible resolver los problemas porque el medro personal y la política de cortos vuelos lo contaminan todo, desde los mandos policiales a la dirección de los otrora grandes medios de comunicación, e incluso las organizaciones criminales. Una sociedad en la que la única forma de obtener resultados es saltarse las normas, subvertir el sistema, violar las reglas y olvidar los procedimientos aceptados, pero en la cual esas transgresiones se acaban pagando, aunque sus consecuencias hayan terminado siendo positivas. En The Wire los héroes no lo son; a veces no resultan siquiera muy simpáticos. Si actúan bien es movidos por sus propios demonios internos y no por cualquier consideración sobre la justicia o su papel social, y al hacerlo acaban por suicidarse profesionalmente, porque los resultados no ofrecen el perdón ni la redención. A diferencia de otras series y películas, los buenos no ganan; no pueden ganar más que batallas pequeñas y parciales, y sus triunfos les cuestan la profesión y casi la cárcel. Sus motivaciones son rastreras, egoístas y cansinas; sus acciones ilegales, cínicas e impertinentes; sus personalidades retorcidas, testarudas y muchas veces tóxicas. Los malos no son malvados; la mayoría de las veces son simplemente estúpidos. Las traiciones son habituales, domésticas y pequeñas, y aparecen en todos los estamentos. Pero el amplio elenco de personajes, todos intensamente humanos, todos fallidos y dolorosamente reconocibles, ofrece un panorama crítico de una sociedad que si bien es ajena tiene tantos puntos de parentesco con las nuestras que resulta inmediatamente familiar. No en vano el creador de la serie es David Simon, que antes de guionista fue reportero de sucesos en el Baltimore Sun durante lustros: su descripción de cómo funciona el negocio de la venta de drogas, la policía, los tribunales y el periódico está trufada de personajes demasiado ricos e interesantes como para haber sido creador por un autor; muestran las muescas y los recovecos de personas reales y de hechos ciertos. Porque la realidad siempre es mucho más complicada, absurda e interesante que la ficción. Para los fans, acaba de aparecer en la Red la ‘biblia’ de The Wire (pdf). el documento original que David Simon presentó a la HBO para que financiaran su creación (junto a algunos guiones de capítulos concretos). Una oportunidad única para que amantes de la serie y futuros historiadores comprendan de dónde salió todo, y así tal vez entiendan lo que está pasando, y lo que está por venir.

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4 comentarios

  1. Perogrullo » Blog Archive » La guerra contra las drogas enloqueció a los EE UU

    [...] de los más simpáticos personajes de The Wire, un policía honesto, decía en una memorable escena que la llamada ‘Guerra contra las [...]

  2. Josefpm

    Amen.

    Aunque para mi elmejor es Omar, aunque su final… me decepciono, como final para una serie de este estilo quieres que ganen los buenos o al menso los menos malos pero hay que reconocer qeu sigue el argumento de la serie.

  3. The wire, entrada directa en mi Top5 seriefilo | Los mundos de []_MoU_[]

    [...] a series se refiere, y no es otra que The Wire, pedazo serie de 5 grandiosas temporadas que algunos se atreven incluso a comparar con Los Sopranos (y no es para rasgarse las vestiduras, la verdad es que es una muy buena serie, quizá [...]

  4. Perogrullo » Blog Archive » David Simon y el tótem del periódico

    [...] del negocio de la droga al por menor en las calles de Baltimore, para crear más tarde esa obra maestra llamada The Wire; una disección de la sociedad estadounidense capa a capa que no tiene piedad con las instituciones [...]

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