El espejismo del papel electrónico

17 Febrero 2009 - Escrito por Perogrullo

Cuando los dioses quieren castigarnos atienden nuestras plegarias, dice un viejo proverbio. Quizá los ejecutivos de medios de comunicación han ofendido a las divinidades del panteón todo, porque les han enviado exactamente eso: un castigo, encarnado en sus más anhelados deseos. Los lectores digitales, como el nuevo Kindle 2.0 de Amazon, y los cada vez más sofisticados sistemas de papel electrónico, como el Sony Reader, son para algunos directivos de prensa el reflejo del agua a lo lejos en la travesía del desierto que ahora encaran: el modo de cambiar sin cambiar nada, la solución para adaptarse al futuro haciendo exactamente lo mismo que en el pasado. El papel electrónico, piensan, les permitirá digitalizar los periódicos de hoy sin cambiar una coma, trasladando al mañana los productos, los modos de trabajo e incluso los modelos de negocio del ayer. La actual situación no es más que un pasajero desmayo provocado por la lentitud de la tecnología: pronto el papel electrónico vendrá a poner las cosas en su sitio, y tendremos diarios, semanarios, quincenales y mensuales como los de hoy que se cobrarán como se cobran hoy, pero que no hará falta ir al kiosco para comprar. Y la prensa podrá seguir haciendo lo mismo sin parpadear, sin encarar el presente, sin pensar siquiera en el futuro. Inmóviles y estáticos, los periódicos cambiarán de soporte sin cambiar de formato; modificarán la sustancia de la que están hechos pero no su producto. Y todo estará bien. Creen.

Decían los antiguos griegos que a quienes los dioses desean perder primero los ciegan, pues ocurre que muchas catástrofes de pueblos y dirigentes del pasado fueron precedidas por una obstinada negativa a confrontar la realidad, una ceguera que en retrospectiva (y muchas veces incluso en su propio tiempo) es obviamente suicida. Lo mismo les ocurre que esos periodistas y líderes de empresa informativa que depositan su esperanza en el espejismo del papel electrónico: están ciegos, porque se niegan a ver la realidad. La principal innovación que nos ofrece Internet no es un nuevo canal de distribución, por democrático y abierto que sea. La verdadera novedad es el enlace: la posibilidad de relacionar textos, vídeos, fotos, objetos y conocimientos. Este cambio fundamental en la estructura del flujo de información es independiente del soporte, de tal modo que para ofrecer un producto acorde al futuro lo importante es dominar el nuevo lenguaje del hipertexto, y lo secundario es en qué soporte físico se encarne. El papel electrónico es un modo útil y económico de recuperar las obras del pasado y darles nueva vida en el futuro, pero no es interactivo, y por tanto no sirve para crear nuevos productos informativos. Reemplazará, sin duda, a las bibliotecas de libros de papel, y a las hemerotecas futuras, pero competirá en esta tarea con su antecesor el papel convencional en precio, jamás con el hipertexto en capacidad de manejo de información. El papel electrónico permite salvar el pasado, pero no adaptarse al futuro; ni el mismísimo Ted Nelson sería capaz de proporcionar interactividad a un periódico, esté instanciado en el material que esté (árboles muertos o polímeros electrónicos), porque lo importante no es la facilidad de lectura o la posibilidad de recarga de noticias, sino la interactividad. El papel electrónico es un espejismo, una desviación en el camino, una falsa esperanza. Quien se deje llevar por ella acelerará la desaparición y muerte de sus empresas y cabeceras, pero no aprenderá a sobrevivir en el futuro digital e interactivo.

Archivado en Primera Plana, Red

3 comentarios

  1. Melisa

    Totalmente de acuerdo. Nunca tuve fe en el papel electrónico. Ni en los libros electrónicos tampoco…

  2. Suso

    Pues yo estoy deseando que llegue el papel electrónico de verdad, en plan masivo y barato. Las noticias seguiré leyendolas por internet, pero los libros… será como ahora con la música, que te puedes llevar en un MP3 toda tu discoteca, y no tienes que rogar que reediten ese disco que te interesa…

  3. Mario

    Muy buen post. Toda la razón. llevo años pensando lo mismo, pero aquí lo describes muy claro. Gracias :-)
    Seguro que el e-paper tiene un hueco concreto, como tantas cosas. Igual vales para lo que indica Suso, pero en el caso de los medios tu comentario es perfecto.

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