El galáctico barco de guerra de la marina sueca
Este año entrarán en servicio varias de las nuevas corbetas suecas de la clase Visby, cuyo futurista aspecto ha causado notable expectación en todo el mundo. Y no sólo su aspecto es futurista. Construidas en un ’sandwich’ de materiales sintéticos y con líneas cuidadosamente calculadas para maximizar la dispersión de las ondas electromagnéticas, las Visby son mucho más difíciles de detectar en el radar que cualquier otro barco de su tamaño; incluso el cañón se integra en la torreta cuando no está en uso para reducir la firma radar. El uso de hidrojets les permite alcanzar elevadas velocidades, disponer de gran capacidad de maniobra e incluso reducir su calado para moverse por fondos poco profundos. Y todo ello rebajando sustancialmente el ruido que emiten, por lo que las nuevas corbetas suecas no sólo son poco visibles al radar, sino también difíciles de detectar con sonar. Su casco sintético, por su parte, dificulta la detección magnética. Teniendo en cuenta que han sido construidas para patrullar las numerosas islas, arrecifes y fiordos de las aguas territoriales suecas, con sus falsos ecos de radar, elevado ruido submarino y calados poco profundos, las Visby tendrán muchas más posibilidades de sobrevivir y cumplir con sus misiones que otros buques en servicio. Es por eso que este diseño llama la atención de otras marinas, como lo hacen barcos equivalentes como las lanchas de misiles chinas clase Houbei, los LCS estadounidenses o las patrulleras noruegas clase Skjold. Bueno, llaman la atención por sus cualidades ’stealth’, y porque tienen el aspecto que tendría el yate de Darth Vader.

Pero las clase Visby tampoco son la panacea. Son demasiado pequeñas para llevar a bordo un hangar para un helicóptero (aunque pueden operar con ellos), lo cual limita mucho sus capacidades antisubmarinas y de patrulla. Su capacidad de mantenerse en el mar es limitada, y hay dudas sobre la resistencia a largo plazo de los materiales de su casco. Nuevos avances en radar podrían reducir la ventaja de su poca visibilidad. Por su tamaño y armamento son incapaces de proyectar fuerza lejos de la costa, y desde luego serían incapaces de enfrentarse con éxito a una flota convencional. Muchos de los elementos del diseño ’stealth’ de las Visby se están incorporando ya a buques mucho más convencionales, como las fragatas españolas F100 o los buques anfibios estadounidenses clase ‘San Antonio’. Pero sin mayor capacidad oceánica y sin poner a prueba a largo plazo sus capacidades pasará largo tiempo antes de que las armadas del mundo estén equipadas con buques descendientes de las Visby.
Gracias por el soplo, Maese Jesús.
gCaptain le dedica un completo post a la clase Visby, incluyendo vídeos de uno de los barcos en marcha, planos, y otras maravillas.