La crisis del periodismo es de producto

16 Septiembre 2011 - Escrito por Perogrullo

Ya hemos recortado todo lo recortable, reasignado todo lo reasignable, reducido todo lo reducible. Hemos quitado, simplificado y despejado; hemos reprogramado, reajustado, minimizado y niquelado. Nuestros productos no tienen un gramo de grasa de sobra, y nuestros compañeros no tienen un minuto del día libre. El trabajo de los redactores lo hacen becarios, el de los redactores jefe, redactores, el de los subdirectores, redactores jefe; cuando no hacen becarios todos los trabajos, y aún se mantienen dobles estructuras de sueldo y condiciones entre unos y otros. Donde debía haber 15 haciendo el trabajo de 10 hay 5 haciendo el trabajo de 15, y ganando lo que debieran cobrar 2. No queda un coste por recortar, un recurso por aprovechar, un esfuerzo por exigir en el nombre de la empresa y la profesión. Y pronto no quedará un periodista por despedir.

Hemos regalado ejemplares, trapicheado sistemas de medición, lanzado ofertas especiales. Hemos devaluado los productos y las marcas, y vendido nuestra publicidad a precios de saldo. Hemos lanzado grandes y caros proyectos condenados al fracaso, y hemos participado de la colectiva borrachera de las finanzas, empeñando nuestras más importantes empresas hasta el mismo borde de la quiebra. O más allá. Lo hemos probado todo en muros, murallas, vallados, cercos, tapias, paredes, tabiques, cercados, alambradas, barreras fijas y móviles y otros dispositivos de control. Hemos cobrado, regalado, ofertado, vendido y revendido. Hemos demandado, amenazado, suplicado y hasta mendigado.

No ha servido de nada. Nos hundimos. Ha llegado el momento de hacer lo que no nos hemos atrevido a hacer; de cambiar lo que nadie quiere plantearse siquiera cambiar. De plantar cara a la realidad.

Continúa en Retiario en RTVE.es

Archivado en Abominación, CV, Primera Plana, Retiario

Escribe un comentario