La velocidad es un lujo, o la flota en el Loch

5 Marzo 2010 - Escrito por Perogrullo

Y no están los tiempos para lujos, ni siquiera en el competitivo negocio del transporte marítimo. Varios de los buques portacontenedores más rápidos del mundo están amarrados en un fiordo escocés en lugar de recorriendo las aguas del Pacífico a 29 nudos, transportando bienes de consumo desde China a Estados Unidos. Los barcos rápidos de la Clase B de la naviera danesa Mærsk están diseñados para conectar a gran velocidad la costa oeste de los EE UU con los puertos chinos, pero la recesión los ha dejado fuera de combate. La razón es su consumo: a 29 nudos llegan a quemar 300 toneladas diarias de fuel, lo mismo que sus hermanos mayores de la Clase Emma Mærsk. Pero los ‘Emma’ están diseñados para el tráfico entre China y Europa y con el mismo gasto en combustible transportan el triple de carga. La Clase B debía llevar a cabo una especie de ‘cinta transportadora’ que cruzara el Pacífico, pero no son económicos: a la más normal (y barata) velocidad de 15 nudos tardarían demasiado en cruzar. Retirados al tráfico entre África y Europa el año pasado se quedaron sin cargas que llevar, y los propietarios los amarraron en Loch Striven, en Escocia. Allí están los Mærsk Boston, Beaumont, Bentonville, Baltimore y el Sealand Performance, más antiguo; criando óxido hasta que el repunte de la economía les vuelva a hacer rentables. Porque no siempre más rápido es mejor.

Portacontenedores Maersk Boston

Foto del Mærsk Boston por Klugschnacker, tomada de Wikipedia Commons.

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