La inimaginable soledad del marinero Criscuolo

5 Enero 2010 - Escrito por Perogrullo

Se ha informado de la triste catástrofe ocurrida a un barco italiano, el Rosina, que viajaba de Catania a Nueva York. Un día de finales de octubre estuvo a punto de zozobrar a causa de una súbita tormenta en mitad del Atlántico. Toda la tripulación fue llamada inmediatamente para arriar las velas y en ello estaban, junto al capitán, cuando una enorme ola barrió de la cubierta a todos ellos, dejando únicamente uno de la tripulación, que estaba abajo. Al llegar a la cubierta este hombre, llamado Criscuolo, no encontró a bordo un alma, ni tan siquiera al perro del barco, y se encontró como único ocupante de un buque medio naufragado en una tempestad en el Atlántico. Durante ocho días luchó contra el viento y el mar sin tomarse un instante de reposo, vigilando constantemente alguna vela, y ya se había dado a la desesperación cuando el Marianna, un bergantín portugués, divisó el buque dañado, lo enfiló según se hundía y rescató a Criscuolo, que fue llevado a Nueva York.
- “Naufragios y bajas”, The Shipwrecked Mariner Qarterly Magazine, Enero de 1882

Como de costumbre, Futility Closet se sale. Aunque la tentadora nota deja fuera una pregunta vital: ¿qué sería del marinero Criscuolo? Eran otros hombres y otros tiempos, pero cabe preguntarse: ¿qué tipo de vida lleva uno después de una experiencia así?

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